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    July 25

    SALUD PLENA PARA LA MUJER

    10 puntos clave para encender la piel


    Por: Plenilunia, portal de salud femenina.

    Sólo déjate llevar y poco a poco sentirás el placer que recorre todo tu cuerpo.

    1 Cabellos

    El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación.

    2 Orejas

    El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan la sensibilidad durante la excitación sexual.

    3 Boca y 4 Lengua

    La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo.

    5 Nuca, 6 Cuello y 7 Hombros

    Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo esos placenteros escalofríos.

    8 Dedos

    Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.

    9 Cintura y 10 Cadera

    Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.

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    Las actitudes sexuales
    Por: Plenilunia, portal con información acerca de salud femenina

    La vida sexual es algo muy importante para la gran mayoría de los mexicanos (80%). Si bien los hombres le dan una importancia mayor, la diferencia con las mujeres es mínima, lo que deja a un lado la idea de que para las mujeres, su vida sexual es algo secundario. Sin embargo, paradójicamente, casi una tercera parte de las mujeres mexicanas, no alcanza el orgasmo en sus encuentros sexuales. Éstas, son algunas de las conclusiones de la encuesta sobre actitudes sexuales en el mexicano*, aplicada recientemente a 2 mil 400 personas de entre 18 y 70 años de edad, a nivel nacional.

    En cuanto a la disfunción eréctil y la eyaculación precoz en los hombres, y la anorgasmia y la falta de lubricación vaginal en las mujeres, fueron señaladas como los problemas sexuales más frecuentes para los mexicanos, lo que va de acuerdo a los estudios epidemiológicos que se han hecho al respecto.

    Sin embargo, más del 70% de los entrevistados considera que el origen de los problemas sexuales es psicológico, lo que explicaría el porqué la mayoría de los pacientes con disfunciones sexuales, no acude a buscar ayuda, no es diagnosticado, ni recibe tratamiento.

    ¿Tu pareja sufre de disfunción eréctil ?
    Por:

    La falta de una erección puede disminuir el deseo de iniciar una relación sexual, por miedo al rechazo o a un mal desempeño. Algunas personas aún consideran que este padecimiento es únicamente un problema sexual ; olvidan que el hombre que la padece puede presentar algún padecimiento como : obesidad, diabetes, entre otros, o bien, factores psicosociales como estrés.

    La falta de información acerca del tema, puede generar sentimientos de culpabilidad, frustración e inestabilidad en la pareja. Sin embargo, el 76% de hombres y mujeres no consultan a un médico, siendo el principal motivo la falta de percepción del problema.

    ¿Qué hacer si mi pareja la padece ?

    Lo que tú como mujer puedes hacer, es básico. Aquí algunos consejos :

    * Hablen del tema.

    * Consulten a un médico.

    * Dense apoyo y ténganse paciencia.

    Algunas causas :

    * Factores físicos. Enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, hipertensión arterial, colesterol alto, enfermedad del corazón, aterosclerosis, entre otros.

    * Psicosociales. Estrés, ansiedad o depresión y algunas otras condiciones psicológicas.

    * Medicamentos. Antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos que pueden interferir con el impulso de los nervios o el flujo de la sangre al pene.

    * Otras. Cirugías, tabaquismo, abuso de alcohol y otras sustancias que dañen los nervios que controlan las erecciones.

    Lo que el sexo hace por tu salud
    Por: Vivianne Hiriart

    Sí, por diversas razones las relaciones sexuales satisfactorias contribuyen a la buena salud. Sus efectos pueden ser múltiples pero, por supuesto, si están acompañados de una buena alimentación, una rutina cotidiana de ejercicio y una vida sana, los resultados serán aún más notorios.

    Cuando se tienen relaciones sexuales con una pareja a la que se quiere, con la que hay intimidad y cercanía, el vínculo es positivo y la relación es satisfactoria, la actividad sexual puede tener muchos beneficios.

    Cada momento de la intimidad estimula de diferentes formas a nuestro organismo haciéndonos sentir más contentas, deseadas, vitales, rejuvenecidas y energéticas. ¿Energéticas ? Sí, dicen los taoístas que la energía sexual es una energía de vida que somos capaces de incrementar con la estimulación adecuada y que potenciamos y compartimos con la pareja durante el contacto sexual. Pero no sólo el de los genitales ; las miradas, el contacto de las manos y cada centímetro de piel, despierta esa energía que nos provoca sensaciones muy intensas en el momento y, que también nos beneficia después.

    No sólo los taoístas han notado los beneficios de la actividad sexual satisfactoria. Los científicos también han notado las repercusiones de la respuesta sexual en la salud.

    Para empezar, durante la actividad sexual se producen sustancias químicas (dopaminas y serotonina) que relajan, disminuyen la ansiedad y dejan una sensación de bienestar. Al disminuir el estrés y la tensión, se mejora el sueño y se descansa mejor. Las caricias en toda la piel, estimulan el sistema nervioso y ayudan a relajar los músculos.

    Por otro lado, con la excitación sexual se acelera el ritmo cardíaco y aumenta la irrigación sanguínea, lo que da como resultado una mejor circulación y un corazón ejercitado. El ritmo de la respiración también se acelera y, con ello, se regenera y oxigena mejor la sangre.

    Las reacciones provocadas por la respuesta sexual también ayudan a equilibrar el funcionamiento de la tiroides y fortalecer el sistema inmunológico, con lo que corremos menos riesgo de infecciones tales como la gripa.

    El placer sexual desencadena una mayor producción de estrógenos que hacen que la piel esté más elástica e hidratada y, como los estrógenos influyen en la memoria, ésta también se ve beneficiada.

    Y, por si fuera poco, las contracciones involuntarias que se dan en el momento del orgasmo mueven los músculos del abdomen y ayudan a tener una mejor digestión, al tiempo que se queman calorías, unas 200 en promedio.

    Sentirse querida, deseada y aceptada influye directamente en la autoestima y estado de ánimo, lo que nos hace vernos y sentirnos maravillosamente bien. Y como se trata de disfrutar, compartir y cuidar la salud, prevenir infecciones de transmisión sexual es un punto que siempre hay que recordar.

    El sexo aleja a los infartos

    Según un estudio publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, tener relaciones sexuales muy frecuentes, no aumenta el riesgo de sufrir un paro cardíaco a los hombres de mediana edad y, de hecho, contribuye a prevenir que los infartos tengan consecuencias fatales.

    En este estudio realizado en la Universidad de Bristol, con 3 mil hombres de 45 a 59 años de edad, se pudo observar que si bien el hecho de tener relaciones sexuales con más frecuencia no disminuye el riesgo de infarto, tampoco lo aumenta. Así que si no quita el riesgo del todo, por lo menos, si las disfrutan, seguramente los hará sentirse mejor.

    Según los investigadores, la asociación entre la actividad sexual y los infartos se debe a que este tipo de problemas cardiacos suelen presentarse en la mañana o en la noche, que son los mismos momentos del día en que las personas acostumbran tener relaciones sexuales con más frecuencia. Así que parece ser más una cuestión de coincidencia de horario que de causa-efecto.

    Si bien durante la actividad sexual el corazón late más rápido, bombea más sangre y, por lo tanto se esfuerza más, si los hombres tienen relaciones sexuales con cierta frecuencia y, además hacen ejercicio con regularidad, lejos de perjudicarles el corazón podría beneficiarles.

    Cascada de bienestar

    La actividad sexual satisfactoria brinda múltiples beneficios para la salud.

     Relaja, disminuye la ansiedad y deja una sensación de bienestar.

     Disminuye el estrés y la tensión ; mejora el sueño y se descansa mejor.

     Estimula el sistema nervioso y ayuda a relajar los músculos.

     Acelera el ritmo cardíaco, aumenta la irrigación sanguínea, mejora la circulación y ejercita el corazón.

     Activa la respiración, oxigena mejor la sangre.

     Ayuda a equilibrar el funcionamiento de la tiroides y fortalece el sistema inmunológico.

     Beneficia a la memoria.

     Mejora la digestión.

     Quemamos calorías.


     

    MENSTRUACIÓN y RELACIONES SEXUALES
    Por: Dr. David Barrios Martínez*

    Por distintos prejuicios e ideas erróneas, el llamado “sangrado menstrual” tradicionalmente ha sido considerado como sucio, impuro y contaminante. De hecho, algunos textos bíblicos vinculan el despeñe catamenial (menstruación) con la inmundicia. Por ejemplo, en el Levítico puede leerse : “la mujer, cuando tenga la menstruación, quedará inmunda (sucia) durante 7 días. El que la toque quedará impuro hasta la tarde. El lugar donde se acueste o se siente mientras está inmunda, quedará impuro. El que toque su casa, lavará sus vestiduras, se bañará y quedará impuro hasta la tarde. Si ella está sobre el asiento o la cama, el que la toque quedará impuro hasta la tarde. Si un hombre se acuesta con ella, le pasará también a él la inmundicia ; quedará impuro durante 7 días y la cama que use quedará impura”.

    La parte de la comunidad judía que práctica la ortodoxia religiosa siguen la tradición de la nid-dáh (impureza menstrual), la cual supone una estricta prohibición coital durante ese período. Aun en la actualidad, también hay personas de distintas religiones (islámicas, católicas, protestantes, etc.) e incluso no religiosas, agnósticas o no creyentes, que sin practicar precepto religioso alguno, se abstienen de relaciones sexuales con penetración vaginal durante el período menstrual.

    Algunos analistas afirman que el origen del tabú sexual durante el desprendimiento del endometrio, corresponde más a una política pronatalista que a una fobia o aversión a la sangre y a los desechos celulares de un revestimiento uterino que en esa etapa no anidará algún huevo fecundado. Aquella política pública convertida en mandato religioso fue importante y válida en aquel entonces para el pueblo hebreo. Habría que reflexionar si todavía tiene vigencia y pertinencia aquí y ahora. Como quiera que sea, las diferentes religiosidades y el ateísmo, merecen respeto, si bien resulta de interés reflexionar en la base racional o científica de dichos preceptos relacionados con el hecho de menstruar.

    Una de las figuras centrales del catolicismo, San Agustín, consideró en su momento que las relaciones sexuales durante la menstruación no estaban justificadas, pues las oportunidades de concebir (fecundar) eran nulas o muy escasas. Una cita textual del Código Islámico de Sidi Khebil es ejemplo claro de los prejuicios en torno al hecho en cuestión : “aquel que para satisfacer su placer toca (léase : tiene relaciones sexuales) a una mujer durante la menstruación, pierde la fuerza y la tranquilidad del espíritu”.

    Desde las ciencias médicas es importante afirmar que la menstruación, o mejor dicho, el contenido menstrual, es estéril y aséptico ; es decir, libre de gérmenes nocivos. El hecho de que el líquido seminal arrastre consigo microbios que forman parte de la flora natural de las paredes vaginales y los lleve al entreabierto cuello de la matriz, podría teóricamente generar infecciones, pero en mujeres y hombres sanos, no es algo que suceda. Por lo tanto, no es la menstruación una razón médica que contraindique el coito.

    Finalmente, es necesario señalar que muchas mujeres y hombres tienen buenos niveles de deseo sexual durante “la regla” y que, además de no existir inconvenientes clínicos para tener relaciones sexuales, es también un buen motivo para un acercamiento afectivo y erótico con la pareja en una fase del ciclo hormonal en el que, efectivamente, las posibilidades de un embarazo no deseado, son escasas. Más aun : diversas parejas incrementan su impulso sexual cuando no hay el riesgo de reproductividad, ya que liberan el deseo al suprimir sus miedos. Por otro lado, no se ven en la necesidad de programar con agenda y contra su voluntad, sus encuentros eróticos. Por supuesto que el placer sexual no está reñido con la responsabilidad : ¡hay que emplear, en los casos pertinentes, metodología de anticoncepción y de prevención de infecciones sexualmente trasmisibles !

    Si mujeres y hombres eliminaran sus prejuicios en torno a las supuestas nocividad e impureza de la menstruación, su placer erótico tendría más oportunidades de mejorarse.

    * Médico sexólogo y psicoterapeuta.

    Buen sexo durante todo el año
    Por: Vivianne Hiriart

    1 Qué pienso de mi sexualidad

    Un buen inicio es hacer una revisión muy íntima sobre lo que pensamos de la sexualidad en general y sobre todo de la nuestra. Preguntarnos qué hemos aprendido, cómo afecta esto nuestras vivencias actuales y cómo se manifiesta en nuestra relación de pareja, es muy útil. Una vez que lo tenemos claro, podemos ver qué de eso nos es funcional y lo deseamos mantener y qué nos gustaría modificar y hacia dónde.

    2 Familiarízate con tu propio cuerpo y siéntete cómoda con él

    El exhorto es a conocer cada pequeño rincón del cuerpo, aceptarlo tal y como es y agradecerle la función que desarrolla. Cuando somos conscientes de cada parte del cuerpo, se incrementa la seguridad en nosotras mismas además de que es más fácil percibir las sensaciones que provocan.

    3 Pregúntate qué te gusta y qué no

    Observemos de manera detenida qué nos gusta y qué no ; pidamos aquello que nos es placentero y preguntémonos qué cosas hacemos por complacer. ¿Nos gustan o nos incomodan ? Si no nos agradan, busquemos alternativas.

    4 Descubre las sensaciones provocadas por cada uno de tus sentidos

    Pongamos atención a cada uno de nuestros sentidos. Un día fijémonos qué percibimos con el olfato durante un encuentro sexual y qué papel juega en la excitación, otro día centrémonos en la vista, otro en el oído y otro en lo que percibe la piel de las distintas partes del cuerpo. Seguro descubriremos nuevas sensaciones.

    5 Práctica los ejercicios de Kegel

    Se trata de contraer y soltar varias veces los músculos que van del pubis al cóccix y que rodean la entrada de la vagina. Al tenerlos tonificados podemos apretarlos en el momento de la penetración y con ello intensificar las sensaciones e, incluso, facilitar el orgasmo.

    6 Quítate los mitos sobre lo que debes sentir

    Cuando nos obsesionamos por alcanzar determinadas sensaciones, como el orgasmo por ejemplo, generalmente tenemos la atención más puesta en la mente que en las sensaciones, lo que paradójicamente hace más difícil sentir. Enfoquémonos en lo que está pasando y no en lo que creemos que debería suceder.

    7 Comparte con tu pareja

    Una vez que nosotras tenemos claro qué nos gusta y qué no, nuestros deseos e inhibiciones, podríamos preguntarle a nuestra pareja si estaría dispuesta a hacerse las mismas preguntas y compartir sus conclusiones. Podría ser un excelente ejercicio para conocer mejor a la persona con la que nos relacionamos y platicar sobre lo que cada uno siente de la sexualidad y de la relación. Aunque la actividad sexual es un contacto íntimo, muchas veces nos involucramos en ella sin saber lo que el otro piensa de lo que sucede.

    8 Una relación satisfactoria para ambos

    Recordemos que cada persona tiene gustos y preferencias distintas, por lo que lo que le funciona a una no necesariamente es placentero para otra. En realidad cada pareja va creando su propia manera de relacionarse aprendido, escuchando y negociando para que ambos puedan sentirse satisfechos.

    9 Dale la mano a tu pareja con frecuencia

    Tóquense con afecto y dense la mano durante el día, cuando no hay actividad sexual. Esto estimula la producción de hormonas sexuales, ayuda a fortalecer el vínculo y la sensación de cercanía, lo que se traduce también en un aumento del deseo y mayor receptividad y respuesta a los estímulos sexuales de la pareja durante la relación sexual.

    10 Mira a los ojos de tu pareja

    Aunque muchas personas prefieren cerrar los ojos y apagar la luz durante las relaciones sexuales, taoistas expertos en el tema, como Mantak Chia, explican que la mirada juega un papel importante en el intercambio de energía. A través de ella se hace un contacto especial con la pareja que estrecha aún más la unión, así que mantengan un poco de luz y mírense a los ojos de vez en cuando.

    11 Haz del encuentro sexual un juego

    Reírse y jugar pueden hacer que una relación sea memorable. Aumentar poco a poco la estimulación y luego disminuirla para hacer que se acreciente el deseo, así como darse un tiempo para estar juntos y divertirse, es un método para que nuestras relaciones sean más satisfactorias.

    12 Prevén riesgos

    Recordemos que si queremos prevenir un embarazo no planeado o una infección de transmisión sexual, es necesario usar métodos seguros para ello. No podemos dejarlo al azar.

    PAGINA ACONSEJABLE Plenilunia (salud plena para la mmujer)

    July 24

    DIEZ MOTIVOS QUE LLEVAN AL DIVORCIO

    10 Motivos por los que se llega al divorcio

     

    10 Motivos por los que se llega el divorcio

    10 Motivos por los que se llega el divorcio


    En el artículo publicado anteriormente ”Cómo conseguir matrimonios duraderos y felices” y en los otros relacionados, comentaba lo que las parejas deberían hacer, para realizar y mantener los matrimonios. Hoy comento los motivos más comunes por los que se originan los divorcios. Aunque pretender resumir este grave flagelo de la sociedad en 10 puntos, es casi imposible. Hay muchos conceptos que tendría que ampliar o añadir.

    En otro artículo comentaré los efectos dañinos e irreversibles del divorcio en la pareja, los hijos, la familia y la sociedad.

    Hay dos formas de entender el compromiso matrimonial, los que lo contraen eclesiásticamente con el firme compromiso para ambas partes, de ser indisoluble a perpetuidad y los que lo contraen inscribiéndose en un registro, sabiendo que pueden deshacer ese compromiso cuando cualquiera de los dos lo considere conveniente. Este último grupo no quiere asumir el compromiso de casarse para siempre y se casan civilmente, solamente por un tiempo, mientras les convenga. Por lo tanto las razones o excusas para el divorcio son muy diferentes, ya que si no tienen creencias religiosas solamente lo consideran como un contrato civil que se puede disolver con el divorcio.

    Está demostrado que el divorcio, no es un concepto que se hereda a través de los genes de los padres. El divorcio se ha incrustado con mucha fuerza en las costumbres sociales y a través de lo que han visto a sus padres, familiares y amigos, al observar o sufrir la inestabilidad matrimonial. Esta percepción influye enormemente en los divorcios, sean por primera o por segunda vez.

    Cuando los niños experimentan el divorcio de los padres, siempre soportan sus consecuencias, pues están viendo la actitud de frialdad, indiferencia o agresividad expresada entre sus padres.

    Cuando estos mismos niños llegan a la edad de elegir pareja para casarse, sienten una tendencia de romántica atracción hacia personas del sexo contrario, que de pequeños hayan tenido experiencias similares de padres divorciados, lo que aumenta potencialmente sus propias probabilidades de fracaso matrimonial. Aunque conscientemente rechacen el divorcio y sus consecuencias porque recuerdan el sufrimiento que pasaron, cuando sus padres se divorciaron.

    El emparejamiento selectivo de las personas, es la tendencia de casarse con otras personas, que se parecen mucho a éllos. En este caso los hijos de esas parejas divorciadas, se ven expuestos a padres con mayores niveles de aceptación del divorcio, lo que siempre influye, incluso en el subconsciente, al consentimiento de futuras relaciones matrimoniales, donde el factor de matrimonio para toda la vida, no tiene ningún arraigo.El divorcio conlleva a disminuir la felicidad de las personas, además de que hace descender la calidad de vida, familiar, social y económica de los que lo sufren.

    POR QUE LLEGA EL DIVORCIO

    1. Elección. Elegí mal, me enamore por el aspecto físico y superficial. Esto se marchito muy pronto. No trate de entender a mi pareja y a intentar adaptarnos a lo que iba a ser nuestra nueva vida. Falta de preparación para estudiar y entender el compromiso que va a adquirir y sus responsabilidades. Me equivoque al pensar que cualquier cosa es mejor que la soledad. Me di cuenta tarde que es mejor la soledad, pero libre, antes que estar con alguien que te controle abusivamente.
    2. Dinero. Puse esto por delante y fracasó. Yo tenía mi cuenta para mis gastos y caprichos, el tenía la suya para lo que quisiera hacer. No teníamos dinero en común, nada mas que para pagar los gastos comunes, no para hacer un hogar pensando en el futuro. Cada uno gastábamos sin preocuparnos en lo que teníamos en común, por lo que llevamos al máximo nuestras tarjetas de crédito y no pudimos hacer frente a la vida desorganizaba que llevábamos. La voluntad estaba dominada por el dinero, no pudo controlar el vaivén de los sentimientos.
    3. Sacrificio. Creíamos que el matrimonio solamente era de color de rosa y no queríamos ver las espinas que tienen las rosas. Cuando nos llegaban las adversidades, no las aceptábamos como propias. Siempre teníamos alguna disculpa para justificarlas y en el mejor de los casos, un propósito de arreglarlas mas adelante. No hacíamos ningún sacrificio el uno para el otro, cediendo en nuestras diferencias. No hicimos nada para que nuestro matrimonio fuese duradero, apasionado y feliz a lo largo de los años. No éramos honestos con nosotros mismos, ni con nuestro cónyuge. Nunca teníamos un plan de vida realista, para vivir en armonía.
    4. Violencia. Por que mi pareja tiene ataques de ira que le llevan a perder el control, aunque sea momentáneamente y no quiere ponerse en tratamiento para curarlo. Después de esos momentos de ira motivados por los celos infundados, el pensar solo en el YO y no en el TU, el alcohol o las drogas, no se acuerda o no se quiere acordar, de su mal carácter no dominado. La violencia ha penetrado en nuestro matrimonio y ha salpicado a nuestros hijos. Se están acostumbrado a ver escenas violentas dentro de la familia, que nos están dejando cicatrices imborrables y marcando para siempre nuestras futuras relaciones. No puedo acostumbrarme a tener que pasar toda la vida sufriendo violencia, nuestros hijos tampoco, y se merecen llevar una vida normal, para que no queden marcados para siempre. Sufrir sin ninguna causa no es amor.
    5. Virtudes y valores. Por que no he sabido reforzar las virtudes y los valores que tiene mi pareja, aunque estén muy ocultas y solo hemos hecho que pelearnos, lo que ha originado que sus defectos se agranden. Nunca he intentado que tome medidas a corto y largo plazo, para potencias sus valores y corregir sus defectos.
    6. Infidelidad. Nos prometimos fidelidad y no la cumplimos. Cada uno tiene relaciones fuera del matrimonio. Alguien nos dijo equivocadamente, que el matrimonio no tenia que ser una cadena para siempre, que podría ser una cadena que nos atara a los dos, pero con eslabones voluntarios. Esta mala interrelación es la que no nos permite continuar, ya que nuestras relaciones extra matrimoniales, cada día exigen más dedicación y la dedicación tiene que ser hacia la familia. Ya es tarde para cambiar. Personas fieles a su pareja, aunque haya habido amores furtivos, prohibidos, clandestinos. Personas enganchadas a relaciones imposibles, intermitentes o destructivas que lloran por un amor perdido o sin futuro.
    7. Entrega y adaptación. Habíamos prometido, que cada uno de nosotros iba a cambiar algunas actitudes nocivas, que habíamos descubierto y la verdad ha sido que no hemos cambiado ninguna, porque no hemos hecho ningún esfuerzo por acoplarnos. Creíamos que el matrimonio nos iba a arreglar nuestros caracteres, pero nos hemos vuelto cada vez más egoístas, sin pensar que para logran un matrimonio con futuro, hay que pensar en la pareja, mas que en uno mismo, hasta que ha llegado el momento de que no nos aguantamos. El matrimonio es para darse a la otra persona, sin esperar nada a cambio y ésto no lo hemos hecho.
    8. Egoísmo. En el fondo, nunca creímos que íbamos a ser una sola persona, ni nunca pusimos los medios para llegar a serlo. Nuestro egoísmo e individualismo, no nos permitió entregarnos completamente. Seguíamos estando separados mentalmente. Estábamos unidos en algunas cosas físicas, pero no en las mentales y espirituales. Cada uno vivíamos nuestra vida, a nuestro aire. Los problemas que nos llegaban, no sabíamos enfrentarlos como pareja unida. Aquello era un ¡sálvese el que pueda!
    9. Cambios. La famosa frase “Cuando me case le haré cambiar” nunca ha funcionado y menos en nuestro matrimonio. Seguimos teniendo los mismos defectos que cuando éramos solteros. No hemos tenido ningún aliciente para cambiar, ni ningún programa para irlo haciendo. Hemos llegado a una situación donde nos damos cuenta, que no hemos hecho nada por cambiar y que tampoco vamos a cambiar nuestras actitudes mínimas, para la convivencia de un matrimonio.
    10. Culpabilidad. Hay personas que se echan la culpa de todo lo que ha pasado en el matrimonio. Se frustran y enferman, si la pareja nos les atiende como creen que se merecen. No saben apartarse de quien les quiere mal y les hace sufrir continuamente, incluyendo a los hijos. Temen perderlo y se aferran a su compañía, incluso pagando un alto precio de sumisión, con tal de no provocar conflictos. Nunca se cansan de esperar y esperar, aunque no vean ningún cambio en las traiciones, engaños y malos tratos.

    Estudiar todos los factores que afectan la continuidad del matrimonio, es una de las obligaciones que las parejas deben tener en cuenta, antes y durante el matrimonio, para enfocar los esfuerzos a mantenerlo vivo y en crecimiento espiritual, familiar y social. Hasta hace pocos años el matrimonio religioso a perpetuidad no se cuestionaba, se hacia y la sociedad miraba con muy buenos ojos su continuidad. Esta misma sociedad no tenia muy buen concepto de los que no sabían cumplir con el importante compromiso que voluntariamente habían adquirido. Debería ser incomprensible que después de hacer el contrato mercantil e inscribir la venta de una casa, apareciera al cabo de unos años que el comprador o el vendedor unilateralmente quisiera romper lo que había firmado y comprometido. Pero en el divorcio civil así ocurre.

    Los mismos motivos que a algunas parejas les conducen al divorcio, para otras les supone un refuerzo o fortalecimiento de las promesas de fidelidad y continuidad que se hicieron.

    EDUCACION SEXUAL

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    ¿Qué imagen nos devuelve el espejo?

    Miércoles, 8 de Octubre de 2008

    La alteración de la imagen corporal suele tener un lugar destacado en las problemáticas de algunos tipos de obesidad y en los trastornos alimentarios. Estamos habituados a considerar que la imagen del cuerpo es el reflejo que nos devuelve el espejo y ese es un modo limitado de entender lo que allí sucede.

    Al mirarnos al espejo algunas veces la imagen de nuestro cuerpo puede agradarnos y otras veces sólo la aceptamos. El encanto y desencanto respecto de la imagen es una experiencia tanto habitual y cotidiana, como fluctuante. Pero hay circunstancias en que  sólo prevalecen el desagrado y la disconformidad con la imagen que vemos.

    Las influencias sociales y culturales  también desempeñan un papel considerable. Las tendencias estéticas  proponen modelos a imitar, como en nuestra época, el ideal  de belleza ligado a un cuerpo delgado.  El malestar que experimentamos por no adecuarnos a cierto ideal no lo muestra el espejo.  Es decir, nuestro cuerpo es algo que vemos, pero que también sentimos, del que hablamos y del que nos hablan.

    La imagen del cuerpo comienza a construirse muy tempranamente en la vida. Ya el niño de pocos meses, poseedor de un cuerpo agitado por necesidades y deseos, que experimenta placer o insatisfacción, descubre con alegría su imagen en el espejo y vuelve su rostro al adulto que lo sostiene buscando la confirmación de que esa imagen reflejada le pertenece. La afirmación que realiza el adulto, en general, la madre,  el modo, las miradas y las palabras con las que aloja esa imagen serán importantes en la futura relación de cada persona con su cuerpo. Aceptar o rechazar el cuerpo, cuidarlo en el sentido estético o saludable, o agredirlo  con dietas extremas, con ejercicio extenuante o “fármacos” tiene relación con el modo con el que nos han mirado o las palabras que nos han acariciado.

    Nuestro cuerpo porta esas marcas primeras y el cuerpo de hoy reacciona en parte en consonancia con esas marcas y sensaciones pasadas. Los afectos distorsionan nuestra imagen sobre la base de nuestras vivencias, de las personas que amamos, admiramos y a quienes queremos parecernos.

    En los trastornos alimentarios, anorexia, bulimia y otros, así como en algunos casos de obesidad se manifiesta una percepción alterada de la imagen corporal que se corresponde con la búsqueda de la identificación a un “cuerpo ideal”, búsqueda a veces tan tenaz que puede llevar a poner en riesgo la vida misma.

    Finalmente, hablar de la relación de cada persona con su imagen corporal, permite rescatar las respuestas absolutamente singulares de cada sujeto y propicia la apertura a la pregunta sobre el deseo que lo anima.  

     

    Fuente: Dra. M. Cristina Carreras, psicoanalista, coordinadora de Área A.

    Equipo de diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la Nutrición.

    www.areaa.com.ar

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    Sensibilidad femenina

    Domingo, 18 de Noviembre de 2007

    Extraordinario vídeo, tanto en el contenido como en la realización, acerca de la sensibilidad femenina.

     

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    Sexualidad y enfermedades Cardiopulmonares

    Sábado, 27 de Octubre de 2007

    La sexualidad como función fisiológica, está muy relacionada con el buen funcionamiento de los aparatos cardiovascular y respiratorio. Durante la respuesta sexual, ambos sistemas intervienen, el primero, para enviar sangre a la piel y órganos genitales y el segundo para aportar el oxígeno necesario para el funcionamiento del aparato muscular que también participa. Esto se evidencia en el aumento de las frecuencias tanto cardiaca como respiratoria durante la etapa de excitación sexual.

    En la actualidad, todavía persiste la idea equivocada de que la sexualidad debe y puede funcionar en forma independiente al resto del organismo, por lo tanto, es trascendental darle el lugar que corresponde al buen estado de la salud, para el correcto funcionamiento del aparato sexual y reproductivo.

    Cuando una persona padece algún trastorno cardíaco, como un infarto de miocardio, problemas valvulares, enfermedades coronarias o de origen respiratorio como asma, EPOC, enfisema, u otra, la función sexual puede verse limitada.

    Cuando el paciente fue intervenido quirúrgicamente, permanecen en él y en su pareja, secuelas de orden psicológico respecto de cómo volver a desarrollar una vida normal sin riesgo, al realizar un esfuerzo que podría implicar una nueva complicación en su salud.

    Por lo general, los neumonólogos y cardiólogos conversan con sus pacientes respecto a la reinserción laboral, la rehabilitación física y psicológica que deben realizar para recuperar un aceptable estado físico y como perder el miedo frente a las actividades que conllevan algún tipo de esfuerzo. No obstante, pocas veces, los pacientes tienen la oportunidad de aclarar todas las dudas que les surgen acerca de cómo retomar su vida sexual sin riesgos. Existe una idea generalizada y “popularizada” de que el esfuerzo durante la actividad sexual puede provocar una exacerbación de la patología; el fantasma del infarto durante el coito es una fantasía presente en la mayoría de estos pacientes.

    Según las estadísticas, el riesgo de tener un infarto durante una relación sexual es menor al 1%, ya que el esfuerzo que ésta requiere es inferior a otros de la vida diaria. El desconocimiento de estos datos genera que muchas personas convivan con una idea errada de la actividad sexual en enfermos tanto cardiacos como pulmonares.

    Existen otras variables primordiales a tener en cuenta como por ejemplo, una pareja estable, técnicas sexuales adecuadas a cada paciente que los sexólogos les enseñan a éstos y a sus parejas y también la adecuada rehabilitación post quirúrgica o post evento clínico que el o la paciente realicen para recuperar un estado físico aceptable y un estado psíquico que les permita alejar miedos injustificados y poder vivir con plenitud esta nueva etapa.

    Fuente: Dra. Beatriz Literat.

    Departamento Sexología y Disfunciones Sexuales de

    Halitus Instituto Médico.